
Del volver a escribir cartas hurgando en la madrugada no diré nada.
Ni tampoco lo haré del roce de la piel mojada con sábanas usadas.
Del volver a encontrarte hurgando en la madrugada no diré nada.
Ni tampoco lo haré del sudor adolescente que todavía desprendes.
Va a ser un viaje largo, tú conduces. Hasta Paris, Texas
Del volver a escribir cartas hurgando en la madrugada no diré nada.
ResponderEliminarqué bueno!